sábado, 30 de marzo de 2013

VIA CRUCIS 2013


Textos del Vía Crucis del Coliseo Romano presidido por el Papa: Textos del Vía Crucis del Coliseo Romano. http://t.co/KenyzKvRyH
Fuente_ Revista Ecclesia

domingo, 17 de marzo de 2013

5ª SEMANA DE CUARESMA



QUINTA SEMANA DE CUARESMA



Estamos al final de la cuaresma y tenemos delante de nosotros una escena


inigualable. Jesús escribe en la arena del suelo mientras escucha acusaciones, insultos y


amenazas.. No hace gran cosa, no discute, no juzga ni a los acusadores ni a la mujer, no


señala a nadie, sencillamente escribe en la arena del suelo. El Evangelio deja la escena


abierta y se me antoja que la mujer se levanta en un gesto de dignidad recuperada, con


el miedo a ser mirada por todos disipado, con la cabeza erguida y el corazón ensanchado


por las palabras escuchadas: “tampoco yo te condeno”. La cuaresma nos invita a hacer


este ejercicio de libertad personal y común que nos hace crecer como individuos y como


iglesia: “tampoco yo te condeno

21.- Tus dibujos en el suelo
Tus dibujos en el suelo
han tenido un efecto sorprendente:
el círculo moralista y acusador se ha roto
y, a solas contigo, por primera vez,
me he sentido libre.

Tus dibujos en el suelo
han sido el primer espejo no engañoso
que me ha hecho ver mi rostro triste,
mi ser pobre y vacilante,
mis miedos de siempre.

Tus dibujos en el suelo
han creado un silencio penetrante,
pues han puesto al descubierto
la trágica parodia que vivimos
cuando nos creemos diferentes.

Tus dibujos en el suelo
me han devuelto la dignidad perdida,
cuando tu dedo suave y firme,
con el polvo de siempre y mis lágrimas perdidas,
ha plasmado mi nuevo rostro sonriente.
Después te has incorporado,
serenamente has mirado mis ojos,
me has besado como nadie
y has dicho al aire: Vete y vive; ya sabes.
Y yo no me he atrevido a abrazarte.

Pero llevo tus dibujos del suelo
tatuados en mi piel para siempre.





22.- Hay cruces que te «atrapan»…


te atrapa la droga,


te atrapa el placer,


te atrapa la pasión,


te atrapa el dinero,


te atrapa el juego,


te atrapa el falso amor,


te atrapa la envidia,


le atrapa el poder,


te atrapa la fama


te atrapan...


Huyo de este tipo de cruces.


Oración


Cuando miro a,Jesús, en la cruz, siento que es un gesto


¡tan humano por parte de ambos en un


trance tan complicado!


...Gracias, Jesús por este gesto tan


humano, tan carnal, tan fraterno… Señor, en


este camino de seguirte sé que hay muchas


ocasiones que tampoco yo tendré dónde


reclinar la cabeza, pero sé también, Jesús,


que podré ir a los brazos de nuestro Padre y


allí depositar mis pensamientos y pensarlos


de nuevo sin máscaras, sin justificaciones,


sin prisas y sin temores… Sólo así voy


haciendo camino en este seguimiento que


me has dado, sin detenerme demasiado,


porque mi meta, mi morada definitiva está


al final de la ruta… Tú, Padre, eres mi rumbo


mejor; tú, Jesús, eres mi señal mejor; tú,


Espíritu Santo, eres mi fuerza mejor para


seguir adelante, desde el bautismo… Amén














23.- Oración


Señor, ayúdame a discernir lo que quieres para mi,


a acoger el proyecto de vida que me tienes preparado:


Que no necesite evadirme de la realidad


con dosis equívocas de euforia,


que sólo me llevan a caer en la más profunda depresión...


Que no me ciegue con falsas pasiones,


que sé que sólo me permiten disfrutar un instante


y se esfuman sin darme más que un placer momentáneo...


Que no me haga esclavo de creer que el dinero es lo más importante,


el dueño absoluto de la vida y la felicidad del hombre...


Que no caiga en el error de intentar manejar la vida de la gente,


como si de un juego se tratara


o de vivir como si mi propia vida fuera un simple juego de niños...


Que no me obceque en buscar el Amor fuera de ti,


ya que por mucho que lo intente, sólo en ti está el Amor verdadero...


Que no busque compararme con los demás,


sino que busque mi propia identidad


y sepa conformarme y ser feliz con ella...


Señor, dame la fuerza necesaria


para huir de estas cruces


y haz que sepa ACOGER tu plan para mi. Amén
2 abril 3 abril



24. En tus brazos, Señor


Sé que muchas veces estrecho mis brazos


a alguien sin demasiadas ganas.


Sé que muchas veces tenso mis brazos


y no acojo a quien mandas en tu nombre.


Sé que muchas veces prefiero abrazarme a mí mismo


y satisfacer mis necesidades no auténticas.


En mi corazón siento que así no te encuentro.


En mi corazón siento que así no te muestro.


En mi corazón siento que así yo te condeno.


En mi corazón siento que así yo me peco.


Desde lo más profundo, quiero abrir los ojos.


Desde lo más profundo, quiero abrir mis manos.


Desde lo más profundo, quiero abrir mi mente.


Desde lo más profundo, quiero abrir mi corazón


y acogerte a ti, mi Dios.


En tus brazos, Señor, acógeme y enséñame.


En tus brazos, Señor, acógeme y limpia mi culpa.


En tus brazos, Señor, acógeme y


dame un corazón misericordioso.


Dame tus brazos, Señor,


y ayúdame a levantarme.














25.- Junto a la Cruz con María






Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la mujer


de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, al ver a su madre y, junto a ella, al discípulo que él


tanto quería, dijo a su madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Después dijo al discípulo: “Ahí


tienes a tu madre”. Y desde aquel momento, el discípulo la acogió como suya (Cfr. Jn 19,


25–27).






Dame, Señor,


la alegría de descubrir a tu madre


y tomarla como mía.


Dame, Señor,


la alegría de estar a la espera de tu palabra.


como lo estuvo ella.


Dame, Señor,


la finura de acoger y hacer vida tu palabra


como tu madre la acogió y vivió.


Dame, Señor,


ojos de sorpresa para contemplar


y descubrir tu presencia


en la debilidad de la vida.


Dame, Señor,


fe para conocerte y servirte


en la gente que me rodea.


Dame, Señor,


manos para acogerte y tratarte


en mis amigos y amigas


como María te acogió


y te abrazó a Ti.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Habemus Papan


El Cardenal Jorge Mario Bergoglio nació el 17 de diciembre de 1936 en Buenos Aires, Argentina. Realizó los estudios de química y después entró en el Seminario Villa de Voto el 11 de marzo de 1958 e ingresó en el noviciado de la compañía de Jesús. Completó los estudios en humanidades en Chile en 1963. De vuelta a Buenos Aires obtuvo la Licenciatura en el Colegio Mayor San José.
FranciscoI
Entre 1964 y 1965 fue profesor de literatura y filosofía en el Colegio de la Inmaculada de Santa Fe y en 1966 enseñó las mismas materias en el Colegio del Salvador de Buenos Aires.
De 1967 a 1970 estudió teología en el mismo Colegio Mayor donde también se licenció. El 13 de diciembre de 1969 fue ordenado sacerdote.
Entre 1970 y 1971 realizó la Tercera Probación en Alcalá de Henares y el 22 de abril de 1973 hizo su profesión perpetua.
Fue maestro de novicios en Villa Barilari, San Miguel, entre 1972 y 1973. También fue profesor en la Facultad de Teología, Consultor de la Provincia y rector del colegio mayor.
El 31 de julio de 1973 fue nombrado Provincial de Argentina, encargo que ejerció durante 6 años.
Entre 1980 y 1986 fue rector del Colegio Máximo y de la Facultad de Filosofía y Teología de la misma Casa de San Miguel, y párroco de la Parroquia del patriarca san José en la diócesis del mismo nombre.
En marzo de 1986 estuvo en Alemania donde concluyó su Tesis Doctoral; entonces sus superiores lo destinaron al Colegio del Salvador, desde donde pasó a la Iglesia de la Compañía en la Ciudad de Córdoba como director espiritual y confesor.
El 20 de mayo de 1992, el beato Juan Pablo II le nombró Obispo Titular de Auca y Auxiliar de Buenos Aires. El 27 de junio del mismo año, recibió en la Catedral de Buenos Aires la ordenación espiscopal. Su lema episcopal es MISERANDO ATQUE ELIGENDO.
El 3 de junio de 1997, fue nombrado Arzobispo coadjutor de Buenos Aires y el 28 de febrero de 1998 Arzobispo titular de la diócesis.
Es autor de varios libros entre ellos Meditaciones para religiosos, 1982, Refflexiones sobre la Vida Apostólica, 1986 y Reflexiones de Esperanza, 1992.
Es el Ordinario para los fieles de rito oriental residentes en Argentina.
Gran Canciller de la Universidad Católica de Argentina.
De noviembre de 2005 a noviembre de 2011 fue Presidente de la Conferencia Episcopal de Argentina.
El beato Juan Pablo II le creó Cardenal en el Consistorio del 21 de febrero de 2001.
Ha sido Miembro de las Congregaciones para el Culto Divino y la Displina de sacramentos, para el Clero, para los Institutos de Vida Consagrada y la Sociedad de Vida Apostólica. Es también miembro del Pontificio Consejo para la familia.
Es miembro de la Pontificia Comisión para América latina.
Por otro lado, en enero de 2006 impartió en Madrid los ejercicios espirituales a los obispos miembros de la Conferencia Episcopal Española.

Primeros momentos del nuevo Papa

PrimeroMomentosPapa
El Cardenal Jorge Mario Bergoglio S.J. es desde el 13 de marzo de 2013 el Santo Padre Franciso I.
 Los 115 cardenales electores reunidos desde el martes 12 de marzo en cónclave han decidido que el cardenal argentino sea el 266º Papa de la Historia de la Iglesia Católica.
En la Plaza de San Pedro la fumata blanca, y el repicar de las campanas, ha anunciado, a las 19,07 horas, que tenemos nuevo Papa. A las 20,15 horas se abría la loggía o balcón central del Aula de las Bendiciones, situada sobre el pórtico de la Basílica de San Pedro y que da a la plaza.
El cardenal francés Jean-Louis Pierre Tauran, como corresponde al Protodiácono, ha anunciado al pueblo romano y al mundo entero el nombre del nuevo Papa según la fórmula, pronunciada en latín, de acuerdo con el Ordo Rituum Conclavis (ritos del cónclave):
Os anuncio un gran gozo, Habemus Papam: el Eminentísimo y Reverendísimo Señor Jorge Mario Bergoglio, Cardenal de la Santa Iglesia Romana, quien se ha dado el nombre de Francisco.
El Santo Padre Francisco I, precedido por la Cruz, se ha asomado al balcón de la Basílica de San Pedro a las  20,22 horas, para saludar e impartir su primera Bendición Apostólica Urbi et Orbi. Antes, una oración por el Papa emérito Benedicto XVI

Primeros momentos del Pontificado

Alrededor de una hora y cinco minutos después han transcurrido desde la elección hasta que se ha abierto el balcón para el anuncio. En este tiempo, el nuevo Pontífice ha vivido sus primeros momentos de Pontificado, según está establecido en el séptimo y último capítulo de la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis (Juan Pablo II, 22 de febrero de 1996), la Carta Apostólica en forma de Motu Proprio sobre algunas modificaciones a las normas relativas a la elección del Romano Pontífice (Benedicto XVI, 22 de febrero de 2013) y en ritual Ordo Rituum Conclavis.
  • El cardenal Jorge Mario Bergoglio ha alcanzado, al menos, los 77 votos (dos tercios) necesarios para ser elegido Papa. En ese momento, era canónicamente válida la elección del Romano Pontífice.
     
  • Realizada la elección canónicamente, el último de los cardenales diáconos (James Michael Harvey), ha llamado a la Capilla Sixtina al Secretario del Colegio de los Cardenales (Monseñor D. Lorenzo Baldisseri) y al Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias, (Mons. D. Guido Marini). Ambos han sido testigos, junto con los 114 purpurados, de cómo el nuevo Papa daba el consentimiento para el Pontificado.
     
  • El cardenal Decano de la asamblea, en este caso el cardenal Giovanni Battista Re, pregunta al elegido:
    ¿Aceptas tu elección canónica para Sumo Pontífice?
  • Y, una vez recibido el consentimiento, se le ha preguntado:
    ¿Cómo quieres ser llamado? 
  • El Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias, actuando como notario y teniendo como testigos a dos ceremonieros que han sido llamados en aquel momento, ha levantado acta de la aceptación del nuevo Pontífice y del nombre que ha tomado.
  • Se ha procedido entonces a quemar las papeletas para la "fumata" blanca. 
  • Acto seguido el nuevo Papa, acompañado del Maestro de Ceremonias Pontificias, se ha vestido la sotana blanca y la estola papal en la llamada "Estancia de la lágrimas".
  • Ya revestido, ha regresado a la Capilla Sixtina y ha ocupado por primera vez la Cátedra. Junto al resto de los cardenales ha escuchado la palabra de Dios y la plegaria:

    Beatísimo Padre, en esta hora solemne en la que por un impenetrable proyecto de la Divina Providencia has sido elegido a la Cátedra de Pedro, antes de elevar, unánimes, nuestras oraciones a Dios y de darle gracias por tu elección junto a la beata siempre Virgen María, Madre de Dios y todos los Santos, conviene recordar las palabras con las que nuestro Señor Jesucristo prometió a Pedro y a sus sucesores el primado del ministerio apostólico y del amor. 
  • El primero de los cardenales diáconos (Jean-Louis Pierre Tauran) ha proclamado un texto del Evangelio. A continuación, el primer cardenal presbítero (Godfried Danneels) ha rezado la oración por el Sumo Pontífice, tras haber invitado a un instante de oración en silencio:

    Oh Dios, que en el proyecto de tu sabiduría has edificado a tu Iglesia sobre la roca de Pedro, cabeza del colegio apostólico, protege y sostén a nuestro Papa N.: tú que lo has elegido como sucesor de Pedro, haz que sea para tu pueblo principio y fundamento visible de la unidad en la fe y de la comunión en la caridad. Por Cristo Nuestro Señor.
  • Los cardenales electores, cumplidas estas formalidades previstas en el Ordo Rituum Conclavis, se han acercado, por orden de precedencia, para expresar un gesto de respeto y obediencia al recién elegido Sumo Pontífice. Al terminar este acto, han dado gracias a Dios en la misma Capilla Sixtina con el solemne canto del himno Te, Deum, laudamus.
     
  • Llegaba el momento de que el primero de los Cardenales Diáconos, el Protodiácono, anunciara la elección y el nombre del nuevo Pontífice.
     
  • Mientras, y como novedad en este cónclave, el Papa ha pasado a la Capilla Paulina para rezar sólo unos momentos ante el Santísimo Sacramento.

Alojamiento del Papa

El Nuevo Pontífice se ha trasladado, como el resto de los cardenales, a la Casa Santa Marta, donde residirá los primeros días de su Pontificado. La habitación 201 es la reservada para el nuevo Papa.


sábado, 9 de marzo de 2013

4º Semana de Cuaresma



CUARTA SEMANA DE CUARESMA

16. Danos otra oportunidad
¡Danos, Señor, otra oportunidad!,
otra posibilidad de convertirnos,
otra ocasión de empezar de nuevo.
Ya sé que hay días en que tienes motivos
para desesperar de nuestra tierra.
Hace ya veinte siglos que tu Palabra se hizo carne:
¡veinte siglos en los que no has dejado de gritamos:
«Convertíos y creed la Buena Noticia»!
Y nosotros seguimos agrediéndonos y haciéndonos sufrir mutuamente,
inventando armas cada vez más perfectas para matarnos unos a otros,
explotando las riquezas de la tierra sin ser capaces de compartirlas,
dejando que millones de seres humanos mueran de hambre,
ignorando la soledad de nuestro vecino...
Más de veinte siglos llevas tú enviando a cada generación
profetas que griten en nuestro desierto:
«¡Dad frutos que den fe de vuestra conversión!».
Y nada parece cambiar bajo el sol...
Sé muy bien, Señor, que tendrías razones de sobra
para impacientarte y montar en cólera...
Pero escucha el clamor de tu Hijo Jesús,
la oración de todos los santos, los de ayer y los de hoy,
que te piden una nueva oportunidad para salvar a nuestra pobre tierra:
¡Padre, tú que eres lento a la cólera y rico en amor,
ten piedad de tu pueblo; sé paciente un año más!
15 marzo 16





17.-Hay cruces como «de temporada»...
cruces de Adviento,
cruces de Cuaresma,
cruces de Semana Santa,
cruces de entierro y funeral,
cruces de ayuno y abstinencia,
cruces de ante-examen,
cruces de Casa de Ejercicios,
cruces de «Campaña en favor de...»,
cruces de...
No me fío mucho de esas cruces.
Oración
Señor, si hay algo que tengo claro en mi vida,
es que quiero seguirte.
Pero he de reconocer
que muchas veces el camino no es fácil:
Necesito que me recuerden varias veces
durante las cuatro semanas de Adviento que estás por llegar...
Necesito que me ayuden a ser consciente
de que seguirte implica pasar cuarenta días de desierto como tú hiciste...
Necesito que me laven los pies, que me preparen un trozo de madera
con el que parezca que estoy abrazando tu cruz,
necesito música y fiesta para sentir la verdadera alegría de tu Resurrección...
Necesito que me inviten “a no cenar” una noche
para concienciarme de que muchos de tus hijos
siguen muriendo de hambre...
Necesito vivir un gran problema
para darme cuenta de que un examen no es el fin del mundo...
Necesito que hagan unas convivencias
para poder hacer un hueco y encontrarme contigo...
Haz, Señor, que todo esto
no se convierta en cruces de desconfianza.
Que sea capaz de esperarte
con mi corazón y mis manos rebosantes de ESPERANZA,
que sea capaz de salir a tu encuentro por mi mismo,
sin que sea necesario que los demás me empujen a ello. Amén



18.- En la espera, Señor
Tantas veces, Señor, te hablo y te digo: “Aquí estoy”.
Tantas veces, Señor, soy el primero en salir al paso
cuando hablan de nosotros, los cristianos;
tantas veces, Señor, intento seguirte desde mis circunstancias…

Pero miro a mi alrededor y veo que algo falla
y pronto me desanimo; tardo poco en vencerme y en cubrir mi rostro;
tardo poco en pensar que no soy capaz de cambiar nada,
y que mi trabajo, mi esfuerzo por mostrarte a los otros, es escaso.

Quiero ser, Señor, como un niño, que mira con ilusión todo lo que le rodea,
que arriesga por aquello en lo que cree,
que camina con confianza si alguien le tiende la mano
y que siempre, siempre, más o menos tiempo, sabe esperar.
Por eso, Señor:
en la espera, conviérteme a la vida;
en la espera, acaba con los límites que me desesperan;
en la espera, ayúdame a desbordar esperanza;
en la espera, Señor, quiero abrazar tu Cruz, esperanza de todos.

19.- Misericordia
La cuaresma nos invita a reflexionar sobre el bien que a todos nos hace en la vida
un gesto de misericordia, misericordia como actores o misericordia contemplada como
espectadores, pero sólo con el tiempo te das cuenta de que son así las cosas… sostener
una mano, escuchar a un amigo o a un enemigo, querer y dejarse querer... En el entierro
de un sacerdote diocesano de Zamora escuché decir a una de sus catequistas: “gracias,
Félix, siempre amigo de tus amigos y de tus enemigos”. Cuánta misericordia contenida
en tan pocas palabras. Pero sólo con el tiempo te das cuenta de que las cosas son así.
La cuaresma nos invita a reflexionar sobre nuestros sentimientos de misericordia tantas
veces ocultada en nombre de la justicia, como si no tuviéramos derecho a sentir. La
cuaresma nos invita a no apresurarla o forzarla, porque no podemos dar nada que no
tengamos primero. Pero sólo con el tiempo te das cuenta de que así son las cosas.

Oración
Hoy, a la puerta del colegio que hay al lado de casa he presenciado un encuentro. He
visto a un niño que se reencontraba con sus padres. Venían de un largo viaje, venían de
adoptar a un hermano para su hijo y al verlos soltó su cartera y se lanzó a su encuentro
sin fijarse en las escaleras, sus padres soltaron sus abrigos e hicieron lo mismo sin
importarles nada… Así de libre quiero ir yo a tu encuentro, Dios mío, en esta cuaresma,
libre y dispuesto para el abrazo de la más grande experiencia de la vida, para el abrazo de
tu misericordia. Se me encoge el corazón sólo de pensarlo y, sencillamente, sólo puedo
decir que eres lo más importante que me ha pasado en la vida. Amén

20.- Un sí como el de María
El sí de María es:
UN SÍ PERMANENTE: pues dijo sí
y nunca se volvió a atrás.
UN SÍ GOZOSO, dicho en positivo,
no contrariado, ni angustiado.
UN SÍ GRATUITO, pues nada pide a cambio.
UN SÍ HUMILDE, no desde la autosuficiencia,
sino desde la pequeñez y la pobreza.
UN SÍ LIBRE, dicho desde la lucidez y el amor,
y no desde el miedo o la imposición.
UN SÍ RESPONSABLE, bien consciente,
bien pensado y decidido,
aceptando las consecuencias.
UN SÍ CONFIADO, porque pone su fuerza en Dios.
UN SÍ CREYENTE, fruto de la fe; un sí al misterio.
UN SÍ ENAMORADO, como el de una novia,
porque Dios es todo su amor.
UN SÍ MATERNAL, con entrañas y anhelo de madre,
abierto a la ternura y la misericordia.
UN SÍ DE PLENITUD, porque no es el sí de una persona
sino el sí de todas las personas:
el sí de todos los pobres de Dios,
los que sólo confían en Él,
los que todo lo esperan de Él;
el sí de todos los creyentes,
el sí de todos los profetas que obedecen
y se entregan y cantan al mundo nuevo,
el sí de todos los mártires
que ponen su vida en Dios hasta el fin.
UN SÍ ENTREGADO, pues pone toda su vida en manos del Padre.
UN SÍ REPARADOR, por todos los “noes” pronunciados,
por todas las rupturas con Dios.
María, ayúdanos a decir sí.

NUEVOS HORARIOS

Nuevos horarios a partir del 1 de octubre de 2017 Pincha  Aquí